No iba a cantar Sandro ni Serrat ni Diego Torres, pero el teatro explotaba de gente. La vereda repleta, la avenida Corrientes cortada y una cola que daba vuelta la manzana. Algunos llevaban remeras con el nombre de la banda mas importante: Sombras. Mientras tanto en el camarín principal, el líder del grupo, Daniel Agostini rezaba y no dejaba de besar a su mamá, Rosa quien tanto lo apoyo en su carrera. Solo faltaba unos minutos para el gran momento.
Por primera vez un conjunto de música tropical llegó a tocar en un teatro de la calle Corrientes de Buenos Aires. Miles de chicas y chicos hicieron cola para presenciar lo que sería el evento tropical del siglo, afianzando a la banda como la número uno y llegando al mismo tiempo a gente de los mas diversos estratos sociales. Alrededor de 3500 personas llegaron esa noche al teatro Gran Rex, y muchos se quedaron afuera. Un fenómeno, sin dudas. Un fenómeno que se asentó definitivamente. "Todo lo que somos se los debemos a ustedes. Mi corazón no puede más con tanto amor", comento el líder del grupo quien apareció en medio de explosiones de humo y colores y enseguida le puso ritmo a la noche con la esperada "La Ventanita" que hizo enloquecer a sus fan's. Pantalón y remera blanca, camisa azul y zapatillas, Agostini no dejo de revolear su larga melena rizada, que suele mantener húmeda a fuerza de gel. El resto de la banda, como para no desentonar, llego a los saltitos impactando con lujosos smoking blanquísimo y moños negros de raso. "¡Potro!", "Quiero casarme", "Te secuestro", o "Te espero en mi cama" fueron algunas de las suplicas más suavecitas que podían escucharse en la esperada noche del Gran Rex.
Como se tratara de un dios, las chicas se arrodillaban y lloraban con desesperación.
Algunas inclusive llegaban mas lejos, hasta el punto de sacarse la bombacha,
besarla y arrojarla al escenario. Orgulloso con estas demostraciones de
cariño, Agostini las agarraba del piso y luego de usarlas como toallita
y limpiarse la transpiración del rostro, las besaba y las devolvía a la
platea. Una verdadera locura. Luego de "Veneno para olvidar", "El
perfume de tu piel ", "Niña caprichosa", "Una copita más",
"Puerta cerrada", "Te conozco" y "La Chica de baile",
llego la esperada "Pega la vuelta" que provoco mas euforia todavía.
Como si se tratara de un huracán incontrolable, las butacas comenzaron a temblar
(algunas a quebrarse) y los gritos de las fan's consiguieron tapar la voz del
cantante. Como era de esperar, el personal de seguridad tuvo que entrar en acción
e incluso detener a más de una persona. Familias enteras de gitanos llegaron
a ver a su ídolo. Inclusive muchas cambiaron sus blusas bordadas por la remera
de Sombras, cosa que conmovió al cantante, quien tuvo palabras afectuosas para
ellos: "Gracias a todos mis zíngaros por venir". Ustedes saben cuanto
los amo y respeto. Sin ustedes, mis gitanitos, yo no estaría aquí. Fueron muchos
años soñando este momento y me alegro de compartirlo con ustedes, que son unos
seres tan especiales.
Consciente de su popularidad con el sexo femenino, Daniel constantemente se refirió a las chicas."¿Nadie quiere hacerme compañía esta noche?" "¿Creen que soy sexy?" "Que linda noche para el amor", fueron algunas de las frases que enloquecieron a las fans, que no dejaban de gritar. Y el cantante feliz, con su sonrisa inmensa no dejaba de tocarse el corazón y mirar hacia arriba , como si estuviese hablando con dios. Mamá Rosa, por supuesto, recibió el aplauso más efusivo. Es que Daniel en todo momento se refirió a ella, quien considera su máxima inspiración. "Gracias mamá por aguantarme, por existir, por
educarme, por enseñarme lo mas hermoso de la vida. Sin vos no seria nada. "Gracias por parirme", le dijo con los ojos llenos de lagrimas. Y claro, el publico no fue indiferente ante semejantes palabras. De pronto, ante la expresión sorprendida de doña Rosa , todo el teatro comenzó a gritar "suegra, suegra, suegra..." increíble. Luego de dos horas de gritos, baile y euforia se bajo el telón. Lo insólito fue que nadie pedía bises. Quizás acostumbrado a las bailantas, en donde el final es el final, el publico se retiraba sin pedir más. Cuando todo parecía terminar, desde un micrófono alguien explico que se podía exigir otro tema y por supuesto todos enloquecieron con la idea y comenzaron a gritar al ritmo de "otra, otra...", Daniel y su banda reaparecieron y "Mataron" con "Pega la vuelta", tema que junto con la famosa "La Ventanita" se encuentra en la cima de los ranking de todas las radios tropicales y no tropicales.
El final fue sencillamente espectacular. Gritos y humo, cintas de colores que salían del piso, el grupo se canso de repartir besos y entregar su corazón ¿Que paso después?. Como si se tratara de un cuento de hadas, Sombras cumplió su sueño de irse a dormir al hotel Plaza, con el placentero sabor de saber que habían hecho explotar uno de los teatros más importantes de Buenos Aires.
Sombras
realizo tres funciones a sala repleta en el teatro Gran Rex, repartiendo sentimientos
y canciones a todo su publico, el cual vivió cada segundo del recital al máximo,
rindiéndole tributo a este grupo que hizo llegar a los mas alto a la música
tropical. No es posible explicar con palabras el clima de entrega entre el publico
y el grupo, lagrimas,
gritos, bombachas, remeras con la cara de
Daniel, y una gran cantidad de emociones volaron a lo largo de las tres noches,
que Sombras entrego su música y su talento. Es que solamente un grupo como este,
con tanta precisión y calidad musical y con un cantante con Daniel Agostini
con todo su carisma y talento, puede hacer lo que Sombras viene haciendo; arrasar
con todo, vender más de 600 mil copias(hasta esa fecha) de ese entonces su ultimo
disco "Boquita de caramelo", en la cual con esto se había convertido
en -Sextuple platino- y por sobre todas las cosas, poner luz en donde antes
solo habia oscuridad, haciendo de la música tropical un sentimiento que se baila
en todos lados, un sentimiento que es mucho más de lo que cualquier grupo supo
crear, un sentimiento que se llama Sombras. Esto quedara en la historia de la
música.
Teatro
Gran Rex 1996 Parte 1 |
Teatro
Gran Rex 1996 Parte 2 |
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